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El Santander-Mediterráneo
nació a principios del siglo XX, con la intención de unir los puertos
marítimos de Santander y de Valencia mediante un ferrocarril, y para dar una
rápida salida marítima a las mercancías originarias de las provincias que
recorre. Y es que la lógica es aplastante: ¿Se dan cuenta de la cantidad de
barcos que, diariamente, se ven obligados a rodear toda la península
Ibérica? Un barco tarda una semana en dar la vuelta a “la piel de toro”. El
Santander-Mediterráneo, de haberse concluido, habría permitido que los
barcos atracasen en Santander y descargasen la mercancía sobre ferrocarril.
Éste se habría encargado de transportarla hasta Valencia en cuestión de
horas, frente a la semana que tarda un buque mercante en recorrer la costa.
Allí, otro navío podría proseguir su ruta para llevar la carga a su destino
final. Ídem sería posible en sentido inverso. Además, daría una salida
marítima rápida a las mercancías originarias de la Meseta. El siguiente
esquema lo ilustra.
Lamentablemente, existe en la historia ferroviaria española una fecha que muchos cientos de miles españoles hubieran preferido no vivir. Esa fecha es el primero de enero del 1985. Ese día quedaron cerrados al tráfico miles de kilómetros de vías férreas, aludiendo a un déficit económico que en la mayoría de casos fue propiciado por la actitud del propio Gobierno. Centenares de miles de españoles, mayoritariamente habitantes de zonas rurales, se quedaron sin un servicio necesario, depauperando aun más el campo. A falta de la construcción del último tramo del Santander-Mediterráneo (como ya se ha comentado), el ferrocarril de Santander a Valencia terminaba en Cidad de Valdeporres-Dosante. No siendo posible el acometido para el cual se construyó, el Santander-Mediterráneo no era rentable. Y por si esto hubiese sido poco, los horarios de los trenes de viajeros parecían hechos ex-profeso para que nadie viajase en ellos. Así las cosas, el día primero de enero de 1985, éste quedó clausurado, depauperando un poco más muchas comarcas del interior de España. Por no terminar los 60 y pocos Km. que faltaban hasta Santander, se cerraron los más de 600 Km. de vía férrea hasta Caminreal.
En los días venideros, las páginas se irán publicando a medida que estén listas para ser puestas a disposición. No se trata de una web de y para aficionados y/o románticos del tren. Lo que se pretende es dar a conocer cuánto se está dejando perder si no se reclama una puesta en servicio del Santander-Mediterráneo, o cuanto menos, de alguna iniciativa equivalente. No obstante, antes de que los lectores de estas páginas se adentren en la web, quisiera desde aquí mostrar en público mi agradecimiento a cuantos/as me habéis escrito animándome a ampliar la web, y a todos aquellos/as que me habéis enviado fotografías e información.
Quedo a vuestra disposición mediante email. Por supuesto, cualquier aportación documental será bienvenida.
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